Nunca quise elegir entre ser mamá y tener éxito.
Quería las dos cosas.
Y durante mucho tiempo sentí que estaba fallando en ambas.
A los 21 años era mamá primeriza, estudiaba y trabajaba 8 horas en un banco.
Vivía cansada, sin tiempo, con la sensación constante de que mi vida no me pertenecía.
Quería hacer todo bien.
Ser buena mamá.
Ser buena profesional.
Pero el tiempo no alcanzaba, y la culpa siempre estaba ahí.

El día que entendí que así no quería vivir
El primer día después de mi licencia de maternidad volví a sentarme frente a mi escritorio.
Y lo supe con claridad: no quería estar ahí.
Renuncié sin plan, sin ahorros y con mucho miedo.
No fue valentía. Fue necesidad.
Empecé desde cero, vendiendo productos, tocando puertas, probando, fallando y aprendiendo sobre la marcha.

Emprender no me dio libertad
Me dio más trabajo… hasta que entendí algo clave
Como muchas madres emprendedoras, terminé trabajando más que antes.
Sin horarios, sin ingresos constantes y con la presión de que todo dependía de mí.
Hubo meses buenos y muchos meses malos.
Pensé muchas veces en volver a un trabajo fijo, porque la estabilidad pesa.
Pero también entendí algo:
el problema no era emprender, el problema era emprender sin método.
Cuando encontré una metodología de trabajo en el marketing digital, todo empezó a ordenarse
Descubrí el mundo digital casi por casualidad y empecé a formarme en marketing.
Aprendí que los negocios no fracasan por falta de ganas, sino por falta de estrategia.
Cuando dejé de improvisar y empecé a planificar:
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Mis acciones tuvieron sentido
-
Mis ingresos se volvieron más previsibles
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Mi tiempo empezó a ordenarse
Pasé de ser freelance a formar equipo, y más tarde fundé Key Agency y Kathy Lesmo Academy.

Hoy tengo claro por qué existe

Kathy Lesmo Academy nace con un propósito muy concreto:
Ayudar a madres emprendedoras que ya se han independizado y ya tienen ventas, pero aún son pocas e inestables, a aprender cómo captar más clientes por medio de sus redes sociales y convertirlos en ventas recurrentes con publicidad pagada.
Todo con una metodología práctica que les brinda orden para construir un negocio sostenible, sin invertir más horas de trabajo, para que puedan pasar más tiempo con sus familias y crear una conexión real con sus hijos.
No hago coaching emocional.
Hago marketing real que funciona.
Mi misión
Es conciliar la vida de madres emprendedoras para que construyan un negocio rentable que les permita disfrutar de su familia y su tiempo, construyendo una vida abundante, a través de cursos online, capacitaciones y asesorías prácticas.
Mi visión
Es ser referente de madres emprendedoras que buscan escalar sus negocios y vivir con más libertad y abundancia.
Y mi norte es claro: enseñar estrategia, orden y planificación. No motivación vacía.

Si llegaste hasta acá, tal vez no sea casualidad
Si sos madre, emprendiste buscando libertad y hoy sentís que tu negocio te absorbe más de lo que te libera, te entiendo.
Yo estuve ahí.
Y si estás lista para ordenar tu marketing, vender con estrategia y construir un negocio que funcione sin quitarte vida, este puede ser tu lugar.